21 abr. 2010

Amanece. (por Elemne Sal).



Todos los amaneceres son sorprendentes, nos dejan una mirada y esperanza al futuro.
Ese cielo me recordó a una bella historia familiar.
Mi hijo mayor tenía dos o tres años cuando viajábamos a Madrid con frecuencia.
Creo que mi hijo es hoy cinéfilo porque le acostumbré desde pequeño por la inquietud esta de ver pelis, y una de sus favoritas fue “la historia interminable”.

Cuando aquél dragón con forma de perro surcaba los cielos con el protagonista a lomos de él, mi hijo imaginaba su energía y se metía dentro del personaje..de Sebastian.
Qué capacidad tienen los niños..! Pero por eso mismo decidí donarle a mi hijo la capacidad o el aprendizaje por imaginar nuevas vías alternativas, modos de escapar de la realidad algunas veces, como una puerta de salida en un incendio, y también, saber que si algo quieres debes soñarlo primero.

Fújur así se llamaba el perro dragón y Sebastian . Iba dejando estelas a su paso, entre las nubes, como los aviones..
Cuando íbamos en el coche, miraba al cielo y si veía una avión le señalaba con mi dedo y le decía “mira ..ahí va!!!será fújur?”, y a mi hijo se le hacían los viajes cortos, porque en su imaginación y su rostro se veía la ilusión de Sebastian.

Pronto cumplirá 23 años, pero no olvidará jamás esos momentos de ilusión , y sé que le doné recuerdos que también son como cimientos para crecer.
Esas estelas siempre me traen recuerdos, más en amaneceres..
Bonjour
lem

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